lunes, 6 de enero de 2014

(Cap.5) El final del camino y los reyes que llegan tarde.

Había muchas cosas en las que pensar. Se estaba torciendo nuestro camino al ascenso por la vía rápida. No deberíamos tener problemas para jugar el playoff, pero en mi cabeza tenía demasiadas preocupaciones.

El futuro del club, aún logrando el ascenso, pasaba por tener varias contrataciones a coste cero. Jugadores que terminasen contrato y pudieran aportar. La prioridad era el futuro y la posibilidad de crecer junto a ellos y, llegado el momento, poder hacer algo de caja.

También repasé los convenios del club con otras entidades. Buscar una asociación con algún equipo potente europeo para obtener cesiones a bajo coste era una buena idea. Augusto tomó la iniciativa, pero no encontró nada apetecible. Eso sí, debía reducir los gastos que teníamos por nuestros afiliados. Incluso alguno de ellos había estado involucrado de forma negativa en el anterior amago electoral y pese al cariño del presidente por ese club y el mío en particular, nos debíamos librar de esos lastres.


Algo de dinero ahorraríamos con eso. En cuanto a la plantilla, me podía librar de los altos sueldos de algunos jugadores y hacer espacio para alguna incorporación. Ayoze, el capitán Manuel Pablo, Nuñez y Kaká dejarían el equipo y así les fue comunicado.

Aún con la duda de saber donde jugaríamos el año próximo, debía moverme con el margen de estas fichas que dejaría libres. 3 jugadores aceptaron nuestras ofertas, que eran más bajas que los sueldos liberados:

Mohammed Abu. Joven mediocentro del Man. City y sin casi participación en el equipo.


Scepovic, delantero del Sporting, con margen de progresión y que no estaba  teniendo minutos.


Veli Lampi, carrilero finlandes del Arsenal de Kiev, que vendría a reforzar el puesto de Manuel Pablo y como recambio a Laure.


A la espera de un posible ascenso, esto es todo lo que podía hacer por el momento.

En la parte deportiva, el año había comenzado con 7 puntos de 21 en los últimos 7 encuentros. El juego no era el de antes y los árbitros no ayudaban. El equipo debía ser más contundente. Decidí quitar la figura de la media punta (desde banda izquierda con Culio y desde el mediocentro con Juan Dominguez, ya podían hacer esta función perfectamente) y coloqué 2 delanteros.

Pantelic había marcado en su debut pero el resto de partidos no se había mostrado afortunado. Luís Fernandez aportaba intensidad pero muy poco gol, así que situé a Arizmendi con Borja Bastón arriba y moví a Rudy a la banda.

Empezaron nuevamente las victorias. Fueron cayendo rivales: Barcelona B,  Mirandes, Zaragoza (pese a los árbitros...), Tenerife, Castilla, Recreativo, Lugo...

Borja Bastón cayó lesionado. Llegó el momento de Pantelic y volví al sistema habitual (me había demostrado rendir menos cuando jugaba acompañado en la punta) y no me defraudó. A gol por partido del Serbio.

Solo un empate fuera de casa con el Alavés y una derrota por 1-2 en Mallorca (que se destacaba ya como lider).

Lendoiro me trajo el primero de los regalos: Mi contrato finalizaba a final de temporada y una renovación hasta 2016 era su propuesta junto con un sueldo el doble del actual. Obviamente mi plan era a largo plazo así que no dudé.


El segundo de los regalos lo puso mi futuro fichaje Scepovic. Con un gol suyo en sus escasos minutos en Gijón, derrotaba al Zaragoza, me colocaba en segunda posición automáticamente y me daba la posibilidad de conseguir el ascenso a una jornada del final si vencía al Jaen.


Borja Bastón ya estaba recuperado la pasada jornada, pero Pantelic estaba rindiendo y le dí mi confianza. El equipo andaluz se adelantó en Riazor, pero Pantelic me tenía preparado mi tercer regalo... en forma de 4 goles!!


Victoria y ascenso logrado a una jornada del final!!!!! 








Lo habíamos conseguido...  ¿que nos depararía el futuro?








2 comentarios:

  1. Esto es una profecía!!!

    No nos esperábamos menos de ti!!

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  2. Como siempre he pensado... el Football Manager no es la vida real.. pero casi!!

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