domingo, 6 de abril de 2014

(Cap. 12) Una nueva incorporación al Club...

Era el momento de poner a alguien de confianza en el equipo filial.

El Deportivo B había comenzado la competición en la zona baja. Los resultados no eran ni mucho menos optimistas y tan solo una victoria al Celta B en Riazor había alegrado a los aficionados.

Entonces hablé con un auténtico manager de cantera, de mi total confianza, y aceptó el puesto.

Elías Saavedra se incorporaba a la dirección técnica del Fabril.



Parece que el cambio en el banquillo trajo aires nuevos. La maquinaria empezó a funcionar. Luis Fernandez se destapó como auténtico pichichi del filial y Edu Bedia como cerebro.


Con un par de meses de trabajo, Elías empezó a dar forma al equipo. Los resultados empezaban a llegar y nos plantamos en las Navidades. Algún jugador fue necesario incorporar del gusto del mister como Josmar Zambrano o Cristian Benavente.

El primer equipo se situaba 6º en la clasificación en un gran pelotón de clubs y el filial subía hasta el segundo puesto, a una distancia bastante grande a estas alturas del Racing de Santander.


Además, con la apertura del mercado invernal, fue posible la incorporación de un refuerzo que se antojaba muy importante para el primer equipo: el rumano Iancu.



(Cap. 11) A por la 15/16

Tras las buenas sensaciones de la temporada anterior, debíamos configurar una plantilla competitiva, aumentar la profundidad de banquillo y seguir probando jugadores con proyección.

Lo primero fue afrontar mi propia renovación con el club. No dudé en aceptar su propuesta hasta junio del 2018. El proyecto que tengo en cabeza es a largo plazo y una oportunidad así no la podía rechazar.


Eremenko y Ganso se antojaban el centro del proyecto, pero a la vez lastraban el resto de refuerzos. Habían sido las gangas del mercado a costa de unos sueldos muy altos costeados por las bajas de los hasta ahora jugadores clave de la plantilla. Puede que dar tantas bajas para traer a 2 jugadores no fuese a dar resultado.

Antes de empezar la pretemporada, incorporamos algún jugador más para reforzar puestos clave de la plantilla. Ambos finalizando contrato: el lateral portugués Soares y el prometedor Pablo Sarabia.

Para ello dimos salida a varios jugadores como cedidos, sobretodo ocupando el puesto de extracomunitarios, pero al tener proyección no podíamos perderlos.

Lulinha, Marcelo o Scepovic salieron a equipos de primera división (Granada y Getafe). Y la plantilla quedó configurada de la siguiente forma:

Casilla y Adán (porteros)
Soares, Lucas Sasha, Laure, Deivid, Insua, Alvarez Balanta, Milosevic, Miño, Victor Alvarez (defensas)
Eremenko, Juan Dominguez, Oliver, Ganso, Bergantiños, Mugni, Bedia, Deulofeu, Sarabia, Mackay-Steven (medios)
Dongou, Giovani, Rudy, Chrisantus (delanteros)

Muy pronto afrontamos la primera ronda de la Copa EURO. Dada nuestra clasificación final de la pasada temporada, nos esperaban 2 rondas previas antes de llegar a la fase de grupos. Era el mes de Agosto y la preparación muy justa. El rival: Sligo Rovers.

El partido de ida era en campo rival y con un equipo poco compenetrado todavía empezamos perdiendo por 2-0 en la primera media hora. Tras el descanso llegó la remontada. Dongou hizo un papel espectacular junto con Mackay-Steven y le dimos la vuelta al marcador: 2-4 y el susto en el cuerpo.

El partido de vuelta no tenía demasiada historia. Nuevamente el Mackay-Steven y Dongou fueron la clave del partido y un 2-1 cómodo. Habíamos pasado la primera ronda de clasificación y ahora nos esperaba el Slavia Praga para poder llegar a la fase de grupos.

En el mercado de fichajes, el Real Madrid se hizo con gente como Gündogan, Luis Suarez o Mirallas y el Barcelona con Mamadou Sakho.

El Fabril había logrado el tan ansiado ascenso a Segunda Division B y era el momento de mantenerlo en esa categoría. Un activo demasiado importante como para perderlo.

Aunque no podría contratar más jugadores para el primer equipo, decidí (al menos por esta temporada) bajar mis descartes al equipo B en lugar de venderlos. Laure, Rudy, Edu Bedia y Luis Fernandez pasaban a reforzar al filial. Además los jugadores libres Andonian y Bagnack fueron incorporados para reforzar ciertas posiciones.

Un 4-0 en la ida y un 3-3 en la vuelta nos daban el pase contra el Slavia Praga. Habíamos logrado nuestro objetivo. Fase de grupos de la Copa EURO ante Vaslui, Dinamo Kiev y Besiktas.

Los primeros partidos de liga no hicieron más que traer dolores de cabeza. Pese a la primera victoria ante el Zaragoza, siguieron 5 derrotas consecutivas junto con 2 empates ante Vaslui y Dinamo de Kiev. Todo se tambaleaba.

La base de nuestro proyecto no aportaba nada nuevo. Eremenko hacía partidos muy planos y Ganso estaba a punto de acabar con mi paciencia. Lucas Mugni apretaba fuerte desde el banquillo. Giovani se veía totalmente desasistido en la delantera.

Entonces llegaron los cambios: Dongou arriba y Mugni en lugar de Ganso. Además Oliver dejaba su sitio a Juan Dominguez. El resultado fueron 6 victorias en 7 partidos, abandonar la zona de descenso y recuperar las buenas sensaciones en Europa. La racha la cortó el Real Madrid en el Bernabeu con un 5-1, pero la recuperación del equipo ya era una realidad.