sábado, 25 de enero de 2014

(Cap. 9) La dura recta final... y una recompensa inesperada.

Tras el partido de Cuartos de Final de la Copa y con una decena de puntos de colchón sobre los puestos de descenso, afrontabamos la recta final de temporada.

Uno de los partidos más importantes llegaba bien pronto. Después de la buena suerte que habíamos tenido en los emparejamientos (Betis, Racing, Getafe...) llegaba el Almería en las Semifinales.



Un parcial de 4-1 en la eliminatoria nos colocaba en la final!




Ahora... todos pensabamos ya en ese partido. Así que los más de 15 partidos de liga que restaban hasta este día, situados en zona de nadie, fueron una verdadera tortura.

Aproveché todo este tiempo para ir preparando el equipo de la próxima temporada. Si quería obtener buenos traspasos debería hacerlo ahora. Necesitaba liquidez. Tenía bastante dinero de margen para fichas pero no para incluir en los traspasos.

Revisé de nuevo los jugadores que finalizaban contrato y que podrían aportar algo al equipo. Uno de ellos centró mi atención: Roman Eremenko. El Rubin ya había anunciado que no lo iba a renovar y pese a tener una ficha bastante alta podría ser asumible. La negociación fue rápida y el fichaje se completó.



¿Y ahora? El siguiente paso me lo marcó el propio mercado. Una muy apetitosa oferta por Culio de casi 2 millones y medio de euros era irrechazable. Culio se había ganado la titularidad en los últimos partidos por delante de Mackay-Steven, pero era demasiado dinero además del espacio que liberaría su ficha.

El problema era que el mercado brasileño estaba abierto y perdería al jugador de inmediato. Era un daño colateral necesario. No lo tendría para la copa y para el resto de temporada. Pese a mis temores acepté.

Aproveché la situación y peiné todo el mercado brasileño. Firmé a varios adolescentes de 14-15 años del Santos, Internacional, Sao Paulo... pero sus fichajes no serían realidad hasta cumplir la mayoría de edad. ¿Habré atado a alguna futura estrella?

En el Sao Paulo me tope con otra sorpresa. Ganso tenía unos meses de contrato por delante, una ficha relativamente baja y parece que poco interés en el mercado. Me aproveché de la situación, y tras el traspaso de Marchena y Germán Lux (que abandonarían tambien el equipo de inmediato rumbo a Brasil) y Cristian Lobato al Espanyol, Luisinho a Boca, Emilio Sanchez, Veli Lampi... tenía sitio suficiente en la plantilla y Ganso aceptó una oferta, para mí, demasiado baja para un jugador de su caché.



En mi paso por Brasil firmé a otro par de jugadores (en este caso los buscaba con pasaporte comunitario), a bajo precio y ficha media. También a un brasileño que despertaba poco interés pero que fijó mi atención  por su baja ficha y sus cualidades: Giovani.



Otro jugador que apareció mediante el ofrecimiento de su representante fue Juan Sanchez Miño, el lateral de Boca, que tampoco podía dejar escapar. En una situación muy similar su compatriota Eder Alvarez Balanta, de River, deseando salir del equipo, firmó para final de temporada por algo más de 1'5 millones de euros.



El Barcelona visitó Riazor en la que era una final de copa anticipada. Aproveché para probar el equipo en un ensayo que no iba a servir de nada. Conseguimos tener las ocasiones y unicamente perdimos por 0-1, pero en los siguientes encuentros Scepovic se lesionó por el resto de temporada, Mackay-Steven por más de un mes...



Después de todos estos movimientos, la marcha del equipo en liga fue paupérrima. 6 derrotas, 2 empates y unicamente 3 victorias que nos hicieron mantenernos en la zona media-baja de la tabla.

A mediados de Mayo recibíamos al Celta y con un partidazo de Deulofeu y un 2-0 lograbamos matemáticamente la permanencia. Ahora sí que únicamente quedaba la Copa.



Otra baja de ultima hora tendríamos para ese partido y el resto de temporada: Deulofeu con una rotura de costillas en el derbi.

La temporada liguera finalizaba en 10º puesto, con una derrota en Riazor contra el Real Madrid por 2-3 y el objetivo de la permanencia cumplido.


En el 11 de la temporada se colaba un jugador nuestro entre tanto madridista: El gran Deivid.


Sin duda había sido de los mejores jugadores de la liga. 8 goles en 35 partidos. 9 veces nombrado jugador del partido.

Del resto de la plantilla, este año me sorprendió gratamente el rendimiento del sueco Milosevic. Scepovic en los pocos encuentros que las lesiones le permitieron participar, y la solidez de Juan Dominguez y Alex Bergantiños. Antunes había demostrado ser también una buena incorporación.

Los jóvenes (Oliver, Deulofeu...) y los brasileños (Lulinha y Marcelo) todavía tenían mucho que mejorar. Dongou había rendido bien y aportado goles en sus pocas apariciones y Chrisantus poco acierto hacia portería. Abu estaba más fuera que dentro del equipo a espera de ofertas. Insua se asentaba poco a poco y Mackay-Steven no era el jugador diferente que esperaba. Su aportación e influencia en el campo debería ser mayor.


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