domingo, 11 de mayo de 2014

(Cap. 13) Otra vez el Barcelona.

Se abría el 2016 con el rival menos deseable. Recibíamos en casa la Barcelona en partido de liga, tan solo 4 días antes de la eliminatoria de Copa del Rey ante el..... ¿Barcelona otra vez? Pues sí... sobredosis de Barcelona...

Desde luego la previa no podía ser peor: Ganso lesionado por unas semanas al igual que Deulofeu, pero con quien no contábamos con perder era a nuestro mejor jugador hasta la fecha: Mackay-Steven, que unos días antes de cerrar el año caía por una buena temporada.

La llegada de Iancu como refuerzo invernal era toda una bendición en este momento de la temporada.

El timón del equipo debía ser para un emergente Oliver Torres. Había demostrado en sus minutos como suplente una gran aportación al equipo. Mugni mejoraba el rendimiento de Ganso y Sarabia tenía que ser titular ante las ausencias. Además, Iancu llegaría a Alvedro y directo hacia Riazor para debutar en el 11.

Comenzaba el primero de los enfrentamientos (partido de Liga) con una primera parte muy igualada. Al descanso y sin demasiadas ocasiones se llegó con 0-0 y un desastroso partido de Eremenko. No lo dudé y dejé el equipo en manos de Juan Dominguez y Oliver. Me temía perder esa zona tan importante del juego pero como en los anteriores partidos Eremenko no mejoraba en nada a sus compañeros y decidí cambiar.

Nada más comenzar el segundo tiempo, Lucas Mugni nos adelantó en el marcador. Era la recompensa al partidazo que estaba haciendo en el lugar de Ganso. Entonces el Barcelona comenzó su acoso. Llegaba y llegaba y en una de nuestras salidas al contragolpe encontramos el 2-0 obra de Giovani.
Poco después recortaba distancias Neymar y pese a quedar el Barcelona con 10 (expulsión de Chiriches a los 3 minutos de entrar en el campo) tocó aguantar la ofensiva hasta el pitido final. Nos llevábamos así nuestro primer encuentro de una serie de 3 consecutivos por disputar.





Con la moral por las nubes llegamos al Camp Nou para la ida de la eliminatoria de Copa del Rey. El Barcelona cambió su alineación en muchos puestos y aunque dominó la posesión, las ocasiones fueron todas nuestras. El partido se transformó en un intercambio de golpes (y goles). Pese a ir a remolque en el marcador, teníamos más ocasiones, mas verticalidad y mucho más peligro que el rival, pero su calidad pudo con nuestro excelente partido. El partido acabó con 3-2 para los catalanes y la eliminatoria abierta.


Antes del partido de vuelta fue necesario afrontar varios temas en la gestión de la plantilla. Elías me pidió que un jugador con pocos minutos este año como Alex Bergantiños pudiera reforzar al equipo hasta final de año y yo accedí, pero a cambio debía aceptar mi apuesta personal en el Fabril: Freddy Adu. Pese a sus reticencias lo aceptó y Adu llegó libre y sin equipo para intentar crecer con el filial.
Junto a él, recuperé de su cesión a Marlon, delantero brasileño que quería tener bien cerca para seguir sus evoluciones y bajé a Crisantus, que casi no había disputado minutos.

Además, decidí vender a Lucas Sasha. Tenía bastantes "novias" por su edad, su condición de comunitario y sus excelentes números en el pasado, pero estaba ocupando una alta ficha y un rendimiento muy pobre. Tras liberarme de esa ficha e ingresar una buena cantidad por su traspaso, pude firmar a varios jugadores que estaban en sus últimos años de contrato. La política de contratar a coste cero y vender a buen precio me estaba dando buenos beneficios. A estas alturas me planteaba hacer lo mismo con Eremenko y Ganso, que no rendían ni mucho menos como debían.

En esta situación con pocos meses de contrato estaban muchos jugadores de los que me pude llevar a:

Rafinha, que no tenía oportunidades con el Barcelona (solo 1 partido como titular),
Doria: prometedor central del Oporto con ficha muy baja,
Icardi: delantero del Inter con un solo partido este año.
Holzhauser: centrocampista del Stuttgart con gran presencia en el medio.





A cambio, era necesario en el próximo mercado vender para poder reforzar otras posiciones.

En lo deportivo, el Fabril venció al Celta B en Barreriro con una auténtica paliza de juego y ocasiones.
Adu no pudo debutar ya que en el primer entrenamiento sufrió una hernia...


Y llegó la vuelta de Copa. Deulofeu volvía al campo pero el partido no fue gran cosa. Juego ramplón por ambos bandos, muchas interrupciones y un gol tempranero de Messi que marcó el resto del partido. 0-1 en Riazor y quedábamos eliminados de la Copa del Rey.





domingo, 6 de abril de 2014

(Cap. 12) Una nueva incorporación al Club...

Era el momento de poner a alguien de confianza en el equipo filial.

El Deportivo B había comenzado la competición en la zona baja. Los resultados no eran ni mucho menos optimistas y tan solo una victoria al Celta B en Riazor había alegrado a los aficionados.

Entonces hablé con un auténtico manager de cantera, de mi total confianza, y aceptó el puesto.

Elías Saavedra se incorporaba a la dirección técnica del Fabril.



Parece que el cambio en el banquillo trajo aires nuevos. La maquinaria empezó a funcionar. Luis Fernandez se destapó como auténtico pichichi del filial y Edu Bedia como cerebro.


Con un par de meses de trabajo, Elías empezó a dar forma al equipo. Los resultados empezaban a llegar y nos plantamos en las Navidades. Algún jugador fue necesario incorporar del gusto del mister como Josmar Zambrano o Cristian Benavente.

El primer equipo se situaba 6º en la clasificación en un gran pelotón de clubs y el filial subía hasta el segundo puesto, a una distancia bastante grande a estas alturas del Racing de Santander.


Además, con la apertura del mercado invernal, fue posible la incorporación de un refuerzo que se antojaba muy importante para el primer equipo: el rumano Iancu.



(Cap. 11) A por la 15/16

Tras las buenas sensaciones de la temporada anterior, debíamos configurar una plantilla competitiva, aumentar la profundidad de banquillo y seguir probando jugadores con proyección.

Lo primero fue afrontar mi propia renovación con el club. No dudé en aceptar su propuesta hasta junio del 2018. El proyecto que tengo en cabeza es a largo plazo y una oportunidad así no la podía rechazar.


Eremenko y Ganso se antojaban el centro del proyecto, pero a la vez lastraban el resto de refuerzos. Habían sido las gangas del mercado a costa de unos sueldos muy altos costeados por las bajas de los hasta ahora jugadores clave de la plantilla. Puede que dar tantas bajas para traer a 2 jugadores no fuese a dar resultado.

Antes de empezar la pretemporada, incorporamos algún jugador más para reforzar puestos clave de la plantilla. Ambos finalizando contrato: el lateral portugués Soares y el prometedor Pablo Sarabia.

Para ello dimos salida a varios jugadores como cedidos, sobretodo ocupando el puesto de extracomunitarios, pero al tener proyección no podíamos perderlos.

Lulinha, Marcelo o Scepovic salieron a equipos de primera división (Granada y Getafe). Y la plantilla quedó configurada de la siguiente forma:

Casilla y Adán (porteros)
Soares, Lucas Sasha, Laure, Deivid, Insua, Alvarez Balanta, Milosevic, Miño, Victor Alvarez (defensas)
Eremenko, Juan Dominguez, Oliver, Ganso, Bergantiños, Mugni, Bedia, Deulofeu, Sarabia, Mackay-Steven (medios)
Dongou, Giovani, Rudy, Chrisantus (delanteros)

Muy pronto afrontamos la primera ronda de la Copa EURO. Dada nuestra clasificación final de la pasada temporada, nos esperaban 2 rondas previas antes de llegar a la fase de grupos. Era el mes de Agosto y la preparación muy justa. El rival: Sligo Rovers.

El partido de ida era en campo rival y con un equipo poco compenetrado todavía empezamos perdiendo por 2-0 en la primera media hora. Tras el descanso llegó la remontada. Dongou hizo un papel espectacular junto con Mackay-Steven y le dimos la vuelta al marcador: 2-4 y el susto en el cuerpo.

El partido de vuelta no tenía demasiada historia. Nuevamente el Mackay-Steven y Dongou fueron la clave del partido y un 2-1 cómodo. Habíamos pasado la primera ronda de clasificación y ahora nos esperaba el Slavia Praga para poder llegar a la fase de grupos.

En el mercado de fichajes, el Real Madrid se hizo con gente como Gündogan, Luis Suarez o Mirallas y el Barcelona con Mamadou Sakho.

El Fabril había logrado el tan ansiado ascenso a Segunda Division B y era el momento de mantenerlo en esa categoría. Un activo demasiado importante como para perderlo.

Aunque no podría contratar más jugadores para el primer equipo, decidí (al menos por esta temporada) bajar mis descartes al equipo B en lugar de venderlos. Laure, Rudy, Edu Bedia y Luis Fernandez pasaban a reforzar al filial. Además los jugadores libres Andonian y Bagnack fueron incorporados para reforzar ciertas posiciones.

Un 4-0 en la ida y un 3-3 en la vuelta nos daban el pase contra el Slavia Praga. Habíamos logrado nuestro objetivo. Fase de grupos de la Copa EURO ante Vaslui, Dinamo Kiev y Besiktas.

Los primeros partidos de liga no hicieron más que traer dolores de cabeza. Pese a la primera victoria ante el Zaragoza, siguieron 5 derrotas consecutivas junto con 2 empates ante Vaslui y Dinamo de Kiev. Todo se tambaleaba.

La base de nuestro proyecto no aportaba nada nuevo. Eremenko hacía partidos muy planos y Ganso estaba a punto de acabar con mi paciencia. Lucas Mugni apretaba fuerte desde el banquillo. Giovani se veía totalmente desasistido en la delantera.

Entonces llegaron los cambios: Dongou arriba y Mugni en lugar de Ganso. Además Oliver dejaba su sitio a Juan Dominguez. El resultado fueron 6 victorias en 7 partidos, abandonar la zona de descenso y recuperar las buenas sensaciones en Europa. La racha la cortó el Real Madrid en el Bernabeu con un 5-1, pero la recuperación del equipo ya era una realidad.

sábado, 25 de enero de 2014

(Cap. 10) La Final de Copa del Rey y la táctica del conejo.

Era la cita que más podía esperar el deportivismo. Una final. La primera en muchos años...

La ciudad estaba repleta de optimismo y pese a lo que se publicaba en prensa el equipo se fue cargado de ilusión camino a Madrid y al Santiago Bernabeu..



Ya no estaba Culio en el equipo, ni Marchena. Laure sancionado. Lampi y Lobato rindiendo a un nivel impropio de la categoría. Rudy desaparecido. Scepovic lesionado, Deulofeu lesionado...

Así las cosas, Deivid, uno de los mejores jugadores de la temporada en la liga BBVA, tendría el lateral derecho. Arriba la falta de gol de Chrisantus dejaba el sitio a Dongou que saldría en el 11. Por la izquierda, despues de apurar los plazos de recuperación y con el alta médica del día anterior, el sitio sería para Mackay-Steven.

En el Barcelona sorprendía muchisimo las rotaciones de su técnico. Había ya perdido la liga ante el Madrid, pero tenía una final de Liga de Campeones en breve espacio de tiempo. Messi, Neymar, Alves, Busquets, Alba... impresionante banquillo!!


Lulinha entró por Oliver Torres y Marcelo, como los últimos encuentros, ocuparía la banda derecha.

Tenía la táctica muy clara. Hoy era el día de poner en práctica algo que el gran Manel Comas me había enseñado: La táctica del conejo.

A un equipo grande nunca tienes que buscarle las cosquillas. Si te pones por delante, si le molestas, si te haces ver... entonces estás muerto. Lo ideal es llegar por debajo, pero muy cerca, hasta los momentos finales del partido y, en ese momento, sacar todo lo que tienes dentro para no dar lugar a réplica.

Berardi adelantó al BarÇa en el 17. Era demasiado pronto! ¿Nos caería la del pulpo?

Afortunadamente Marcelo aprovechó un error de la defensa del Barcelona y empató mediada la primera parte.

Sin pasar demasiado peligro llegamos al descanso. Jordi Alba, Busquets y Leo Messi entraron en el campo. El apocalipsis se avecinaba...

No quise hacer cambios por el momento. Dongou hacía un buen partido y Deivid frenaba al recien incorporado Messi sin mayores problemas.

Con sus 3 sustituciones ya realizadas, Alexis Sanchez se lesionó en el minuto 73 y dejó al equipo con 10. Era el momento. A falta de 10 para el final comencé a sobrecargar mi ataque. Llegaron las ocasiones pero no el gol y el árbitro mandó la final a la prórroga.

Nada más comenzar, Xavi se lesionó y dejaba al Barcelona con 9 jugadores!!! Ahora no podía retroceder...

Así que en una contra Cesc resolvió y adelantó 2-1 a su equipo. Ya no había nada que perder y aún estabamos en la primera parte de la prórroga. Óliver entró por Lulinha, Lobato por un agotado Mackay-Steven y Chrisantus por Dongou.

Entonces el árbitro sacó la sagunda amarilla a Milosevic. Decidí cerrar con 3 defensas y seguir con la ofensiva. El partido estaba totalmente loco. Una cantada a 3 minutos del final del mediático Ter Stegen la aprovechó Alex Bergantiños y empató la final y... con ello... nos llevó a los penaltis.




Hoy más que nunca era una lotería. Pero pese al fallo de Mangala para el Barcelona, Óliver Torres y Chrisantus fallaron nuestros primeros lanzamientos y la tanda se decantó muy pronto...



Habíamos perdido una final. Una ocasión única y con ella la desilusión para todo el deportivismo...

¿Se volverá a repetir algo así en un futuro próximo?



(Cap. 9) La dura recta final... y una recompensa inesperada.

Tras el partido de Cuartos de Final de la Copa y con una decena de puntos de colchón sobre los puestos de descenso, afrontabamos la recta final de temporada.

Uno de los partidos más importantes llegaba bien pronto. Después de la buena suerte que habíamos tenido en los emparejamientos (Betis, Racing, Getafe...) llegaba el Almería en las Semifinales.



Un parcial de 4-1 en la eliminatoria nos colocaba en la final!




Ahora... todos pensabamos ya en ese partido. Así que los más de 15 partidos de liga que restaban hasta este día, situados en zona de nadie, fueron una verdadera tortura.

Aproveché todo este tiempo para ir preparando el equipo de la próxima temporada. Si quería obtener buenos traspasos debería hacerlo ahora. Necesitaba liquidez. Tenía bastante dinero de margen para fichas pero no para incluir en los traspasos.

Revisé de nuevo los jugadores que finalizaban contrato y que podrían aportar algo al equipo. Uno de ellos centró mi atención: Roman Eremenko. El Rubin ya había anunciado que no lo iba a renovar y pese a tener una ficha bastante alta podría ser asumible. La negociación fue rápida y el fichaje se completó.



¿Y ahora? El siguiente paso me lo marcó el propio mercado. Una muy apetitosa oferta por Culio de casi 2 millones y medio de euros era irrechazable. Culio se había ganado la titularidad en los últimos partidos por delante de Mackay-Steven, pero era demasiado dinero además del espacio que liberaría su ficha.

El problema era que el mercado brasileño estaba abierto y perdería al jugador de inmediato. Era un daño colateral necesario. No lo tendría para la copa y para el resto de temporada. Pese a mis temores acepté.

Aproveché la situación y peiné todo el mercado brasileño. Firmé a varios adolescentes de 14-15 años del Santos, Internacional, Sao Paulo... pero sus fichajes no serían realidad hasta cumplir la mayoría de edad. ¿Habré atado a alguna futura estrella?

En el Sao Paulo me tope con otra sorpresa. Ganso tenía unos meses de contrato por delante, una ficha relativamente baja y parece que poco interés en el mercado. Me aproveché de la situación, y tras el traspaso de Marchena y Germán Lux (que abandonarían tambien el equipo de inmediato rumbo a Brasil) y Cristian Lobato al Espanyol, Luisinho a Boca, Emilio Sanchez, Veli Lampi... tenía sitio suficiente en la plantilla y Ganso aceptó una oferta, para mí, demasiado baja para un jugador de su caché.



En mi paso por Brasil firmé a otro par de jugadores (en este caso los buscaba con pasaporte comunitario), a bajo precio y ficha media. También a un brasileño que despertaba poco interés pero que fijó mi atención  por su baja ficha y sus cualidades: Giovani.



Otro jugador que apareció mediante el ofrecimiento de su representante fue Juan Sanchez Miño, el lateral de Boca, que tampoco podía dejar escapar. En una situación muy similar su compatriota Eder Alvarez Balanta, de River, deseando salir del equipo, firmó para final de temporada por algo más de 1'5 millones de euros.



El Barcelona visitó Riazor en la que era una final de copa anticipada. Aproveché para probar el equipo en un ensayo que no iba a servir de nada. Conseguimos tener las ocasiones y unicamente perdimos por 0-1, pero en los siguientes encuentros Scepovic se lesionó por el resto de temporada, Mackay-Steven por más de un mes...



Después de todos estos movimientos, la marcha del equipo en liga fue paupérrima. 6 derrotas, 2 empates y unicamente 3 victorias que nos hicieron mantenernos en la zona media-baja de la tabla.

A mediados de Mayo recibíamos al Celta y con un partidazo de Deulofeu y un 2-0 lograbamos matemáticamente la permanencia. Ahora sí que únicamente quedaba la Copa.



Otra baja de ultima hora tendríamos para ese partido y el resto de temporada: Deulofeu con una rotura de costillas en el derbi.

La temporada liguera finalizaba en 10º puesto, con una derrota en Riazor contra el Real Madrid por 2-3 y el objetivo de la permanencia cumplido.


En el 11 de la temporada se colaba un jugador nuestro entre tanto madridista: El gran Deivid.


Sin duda había sido de los mejores jugadores de la liga. 8 goles en 35 partidos. 9 veces nombrado jugador del partido.

Del resto de la plantilla, este año me sorprendió gratamente el rendimiento del sueco Milosevic. Scepovic en los pocos encuentros que las lesiones le permitieron participar, y la solidez de Juan Dominguez y Alex Bergantiños. Antunes había demostrado ser también una buena incorporación.

Los jóvenes (Oliver, Deulofeu...) y los brasileños (Lulinha y Marcelo) todavía tenían mucho que mejorar. Dongou había rendido bien y aportado goles en sus pocas apariciones y Chrisantus poco acierto hacia portería. Abu estaba más fuera que dentro del equipo a espera de ofertas. Insua se asentaba poco a poco y Mackay-Steven no era el jugador diferente que esperaba. Su aportación e influencia en el campo debería ser mayor.


viernes, 17 de enero de 2014

(Cap. 8) Especial Copa: Solo puede quedar uno!!

Habíamos ganado en Riazor al Getafe por 3-2 en el partido de ida de la Copa. En liga estabamos recuperandonos y parecía que nuestro fútbol mejoraba...

No quería arriesgar y saqué al que consideraba mejor equipo:
Adán estaba rindiendo bien en portería.
Laure y Antunes nuestros laterales más fiables.
Deivid e Insua indiscutibles atrás. Los que más partidos habían jugado este año juntos, Deivid nuestro mejor defensa e Insua rindiendo con él por delante de Marchena.
Alex y Juan Dominguez para llevar al equipo.
Deulofeu, Oliver y Mackay-Steven en zona de ataque.
Nuestro nuevo brasileño Marcelo a cazar goles.

Todo empezó torcido... en el minuto 1 Lafita adelantaba al Getafe. Era demasiado pronto.

Sin tiempo para pensar en ello.. un viejo conocido del ilustre manager Sr. Saavedra y que había fichado este año el Getafe, Max Meyer, nos hizo el segundo gol. Solo llevabamos 7 minutos de partido y 2-0 en contra.

¿Que podía ir peor? Pues siempre puede ir a peor. Lafita hizo el 3º en el minuto 22....

Y el 4º gol del Getafe (tambien Lafita) en el minuto 30...

ESTABAMOS 4-0 A LA MEDIA HORA DE PARTIDO!!

Sin tocar practicamente el balón ni tener ocasiones, Deulofeu marcó en el 33 y puso el 4-1. ¿Pero... había posibilidades reales de remontar esta eliminatoria?

Laure decidió aclararmelo y se ganó la expulsión antes del descanso... ¿Que podemos hacer?

Si algo tenía claro es que tenía que evitar que nos pintasen la cara. Saqué del campo a Oliver y metí a Marchena, moviendo a Deivid al lateral. Estabamos con 10, llegaba el descanso y teníamos que remontar...

Para la segunda parte coloqué defensa de 3. Deulofeu y Antunes por bandas. Toda para ellos y hacer del partido un correcalles.

Entonces llegaron los golpes. Ocasiones por ambas partes, asedio con 10 jugadores al Getafe, y contragolpes muy peligrosos de los madrileños que milagrosamente no culminaban.

En el minuto 68 Marcelo anotó una volea desde fuera del área que levantó la moral del equipo. Estabamos con 10, encerrando al Getafe y a un gol del 4-3 que nos diera el pase!

En la Copa todo es posible... y este partido no lo iba a ser menos. Minuto 89 corner a favor, despeje del Getafe y rechace que empala Mackay-Steven a gol...

Ahora... TODOS COLGADOS DEL LARGUERO!!!

El árbitro pita el final del partido!!! Vaya partidazo!!! Que emoción!! Me encanta la Copa!!!





(Cap. 7) Jugando entre los grandes.

Ya ha comenzado la temporada 14/15. La del regreso a la Liga BBVA. Donde nos corresponde estar y donde debemos seguir para mantener en marcha este proyecto. La buena noticia venía de parte de la afición. Rondando los 25.000 socios nuevamente.



Sin ningún problema en la pretemporada, con buen ritmo y buenas sensaciones llegamos al inicio liguero. Nuestros delanteros (Scepovic, Chrisantus y Dongou) han demostrado campacidad anotadora en estos partidos, el todavía quinceañero Iñigo ha tenido sus minutos al disponer unicamente de 3 centrales de la primera plantilla y Cristian Lobato ha rendido de forma espectacular retrasando su posición al lateral izquierdo.

En Riazor y contra el Valencia nos presentamos con un equipo donde no quería tocar más que lo necesario. Mi idea era la de poco a poco ir dando entrada a los nuevos.

Lux por el momento en la titularidad por delante de Adán. Deivid e Insua de centrales (Marchena no estaba a punto para el partido), Culio en el once con Mackay-Steven esperando su turno y arriba Scepovic. Por supuesto el extremo derecho ante la salida de Arizmendi tenía dueño: Deulofeu.

Rudy, también tocado, dejaba su lugar a Oliver Torres.

Partido de ida y vuelta. Ocasiones para ambos equipos. Partidazo de Deulofeu con 2 goles y 1 asistencia al igual que Scepovic. Mackay-Steven entró en el descanso por Culio pero se lesionó en el minuto 81, lo que hizo replegar lineas y dar entrada en debut oficial con el equipo a Iñigo.

Resultado final 4-3 y Riazor divirtiendose!





Pese a contar con Iñigo, no podía depender de un chaval de 15 años, y este necesitaba jugar partidos para su formación. Por ello aproveché para firmar a un par de jugadores que llegarían libres. En el mes de Enero el defensa sueco Alexander Milosevic de 22 años del ALK y Macky Bagnack (19 años), ex de la cantera del Barcelona y que vendría a ayudar a nuestro filial de forma inmediata.




Durante las siguientes semanas vivimos una montaña rusa de emociones. Empezamos los primeros 7 partidos con 4 victorias, 2 empates y 1 derrota, que nos dejaba en puestos altos (más aun viendo el resto de resultados). Pero entonces llegaron las lesiones y sanciones...

Y el equipo empezó a arrastrar ese lastre. Scepovic se perdió multiples jornadas y tampoco Dongou o Chrisantus mostraron gran nivel. En defensa Alex Bergantiños demostró ser fundamental y sus ausencias no eran bien cubiertas por Abu o Edu Bedia. Incluso Culio disputó varios encuentros en el pivote rindiendo mejor que Abu. Edu Bedia lo hacía mejor pero no lo suficiente.

Lobato bajó su nivel de los primeros partidos, que era sobresaliente, y empezó a cometer fallos que costaban puntos al equipo.

Salvo la victoria ante el Betis en Copa, por la mínima y un juego paupérrimo, para compensar la racha positiva del inicio, en liga encadenamos 7 partidos sin ganar, con 5 empates y 2 derrotas.

Pero entonces llegó enero... se abrió el mercado y con él un incorporé mi tan deseado lateral izquierdo de calidad Antunes, el ex del Malaga ahora sin equipo. Entró Adán por Lux en el once. Se incorporaron los 3 brasileños con los que había firmado precontrato para cuando terminaran su vinculación en Brasil y por supuesto el nuevo central sueco Milosevic. Por si esto era poco... llegaba el Real Madrid a Riazor.

Era el momento de subir el nivel y aprovechar la oportunidad: evidentemente estaba equivocado. Jugamos un buen partido, debutaron Marcelo (en punta) y Lulinha (en la media punta). De los 3 brasileños solamente estos 2 se quedarían en el primer equipo. Eso sí, perdimos 1-3, pero el buen juego sirvió para resolver esa misma semana la eliminatoria contra el Racing de Santander (2ªB) y vencer al Valencia el fin de semana siguiente.

Contra el Getafe en Copa ganamos 3-2 en Riazor y manteniamos opciones de pasar.

Finalizaba el mes de Enero y con él el periodo de fichajes. El equipo estaba 9º. Una tabla muy apretada, a tan solo 5 puntos del descenso. .


El inicio liguero de Cristian Lobato, las buenas actuaciones de Scepovic arriba y Deivid en defensa, y la consistencia de Bergantiños o Juan Dominguez, compensaban la irregularidad de Deulofeu o Mackay-Steven (este último rindiendo por debajo de lo esperado). Oliver Torres tampoco estaba marcando esa diferencia en determinados momentos que se espera de él. Veremos si los brasileños nos ponen las pilas a todos y logramos mantener el nivel que hemos demostrado en varias ocasiones.