Era la cita que más podía esperar el deportivismo. Una final. La primera en muchos años...
La ciudad estaba repleta de optimismo y pese a lo que se publicaba en prensa el equipo se fue cargado de ilusión camino a Madrid y al Santiago Bernabeu..
Ya no estaba Culio en el equipo, ni Marchena. Laure sancionado. Lampi y Lobato rindiendo a un nivel impropio de la categoría. Rudy desaparecido. Scepovic lesionado, Deulofeu lesionado...
Así las cosas, Deivid, uno de los mejores jugadores de la temporada en la liga BBVA, tendría el lateral derecho. Arriba la falta de gol de Chrisantus dejaba el sitio a Dongou que saldría en el 11. Por la izquierda, despues de apurar los plazos de recuperación y con el alta médica del día anterior, el sitio sería para Mackay-Steven.
En el Barcelona sorprendía muchisimo las rotaciones de su técnico. Había ya perdido la liga ante el Madrid, pero tenía una final de Liga de Campeones en breve espacio de tiempo. Messi, Neymar, Alves, Busquets, Alba... impresionante banquillo!!
Lulinha entró por Oliver Torres y Marcelo, como los últimos encuentros, ocuparía la banda derecha.
Tenía la táctica muy clara. Hoy era el día de poner en práctica algo que el gran Manel Comas me había enseñado: La táctica del conejo.
A un equipo grande nunca tienes que buscarle las cosquillas. Si te pones por delante, si le molestas, si te haces ver... entonces estás muerto. Lo ideal es llegar por debajo, pero muy cerca, hasta los momentos finales del partido y, en ese momento, sacar todo lo que tienes dentro para no dar lugar a réplica.
Berardi adelantó al BarÇa en el 17. Era demasiado pronto! ¿Nos caería la del pulpo?
Afortunadamente Marcelo aprovechó un error de la defensa del Barcelona y empató mediada la primera parte.
Sin pasar demasiado peligro llegamos al descanso. Jordi Alba, Busquets y Leo Messi entraron en el campo. El apocalipsis se avecinaba...
No quise hacer cambios por el momento. Dongou hacía un buen partido y Deivid frenaba al recien incorporado Messi sin mayores problemas.
Con sus 3 sustituciones ya realizadas, Alexis Sanchez se lesionó en el minuto 73 y dejó al equipo con 10. Era el momento. A falta de 10 para el final comencé a sobrecargar mi ataque. Llegaron las ocasiones pero no el gol y el árbitro mandó la final a la prórroga.
Nada más comenzar, Xavi se lesionó y dejaba al Barcelona con 9 jugadores!!! Ahora no podía retroceder...
Así que en una contra Cesc resolvió y adelantó 2-1 a su equipo. Ya no había nada que perder y aún estabamos en la primera parte de la prórroga. Óliver entró por Lulinha, Lobato por un agotado Mackay-Steven y Chrisantus por Dongou.
Entonces el árbitro sacó la sagunda amarilla a Milosevic. Decidí cerrar con 3 defensas y seguir con la ofensiva. El partido estaba totalmente loco. Una cantada a 3 minutos del final del mediático Ter Stegen la aprovechó Alex Bergantiños y empató la final y... con ello... nos llevó a los penaltis.
Hoy más que nunca era una lotería. Pero pese al fallo de Mangala para el Barcelona, Óliver Torres y Chrisantus fallaron nuestros primeros lanzamientos y la tanda se decantó muy pronto...
Habíamos perdido una final. Una ocasión única y con ella la desilusión para todo el deportivismo...
¿Se volverá a repetir algo así en un futuro próximo?


























































