sábado, 25 de enero de 2014

(Cap. 10) La Final de Copa del Rey y la táctica del conejo.

Era la cita que más podía esperar el deportivismo. Una final. La primera en muchos años...

La ciudad estaba repleta de optimismo y pese a lo que se publicaba en prensa el equipo se fue cargado de ilusión camino a Madrid y al Santiago Bernabeu..



Ya no estaba Culio en el equipo, ni Marchena. Laure sancionado. Lampi y Lobato rindiendo a un nivel impropio de la categoría. Rudy desaparecido. Scepovic lesionado, Deulofeu lesionado...

Así las cosas, Deivid, uno de los mejores jugadores de la temporada en la liga BBVA, tendría el lateral derecho. Arriba la falta de gol de Chrisantus dejaba el sitio a Dongou que saldría en el 11. Por la izquierda, despues de apurar los plazos de recuperación y con el alta médica del día anterior, el sitio sería para Mackay-Steven.

En el Barcelona sorprendía muchisimo las rotaciones de su técnico. Había ya perdido la liga ante el Madrid, pero tenía una final de Liga de Campeones en breve espacio de tiempo. Messi, Neymar, Alves, Busquets, Alba... impresionante banquillo!!


Lulinha entró por Oliver Torres y Marcelo, como los últimos encuentros, ocuparía la banda derecha.

Tenía la táctica muy clara. Hoy era el día de poner en práctica algo que el gran Manel Comas me había enseñado: La táctica del conejo.

A un equipo grande nunca tienes que buscarle las cosquillas. Si te pones por delante, si le molestas, si te haces ver... entonces estás muerto. Lo ideal es llegar por debajo, pero muy cerca, hasta los momentos finales del partido y, en ese momento, sacar todo lo que tienes dentro para no dar lugar a réplica.

Berardi adelantó al BarÇa en el 17. Era demasiado pronto! ¿Nos caería la del pulpo?

Afortunadamente Marcelo aprovechó un error de la defensa del Barcelona y empató mediada la primera parte.

Sin pasar demasiado peligro llegamos al descanso. Jordi Alba, Busquets y Leo Messi entraron en el campo. El apocalipsis se avecinaba...

No quise hacer cambios por el momento. Dongou hacía un buen partido y Deivid frenaba al recien incorporado Messi sin mayores problemas.

Con sus 3 sustituciones ya realizadas, Alexis Sanchez se lesionó en el minuto 73 y dejó al equipo con 10. Era el momento. A falta de 10 para el final comencé a sobrecargar mi ataque. Llegaron las ocasiones pero no el gol y el árbitro mandó la final a la prórroga.

Nada más comenzar, Xavi se lesionó y dejaba al Barcelona con 9 jugadores!!! Ahora no podía retroceder...

Así que en una contra Cesc resolvió y adelantó 2-1 a su equipo. Ya no había nada que perder y aún estabamos en la primera parte de la prórroga. Óliver entró por Lulinha, Lobato por un agotado Mackay-Steven y Chrisantus por Dongou.

Entonces el árbitro sacó la sagunda amarilla a Milosevic. Decidí cerrar con 3 defensas y seguir con la ofensiva. El partido estaba totalmente loco. Una cantada a 3 minutos del final del mediático Ter Stegen la aprovechó Alex Bergantiños y empató la final y... con ello... nos llevó a los penaltis.




Hoy más que nunca era una lotería. Pero pese al fallo de Mangala para el Barcelona, Óliver Torres y Chrisantus fallaron nuestros primeros lanzamientos y la tanda se decantó muy pronto...



Habíamos perdido una final. Una ocasión única y con ella la desilusión para todo el deportivismo...

¿Se volverá a repetir algo así en un futuro próximo?



(Cap. 9) La dura recta final... y una recompensa inesperada.

Tras el partido de Cuartos de Final de la Copa y con una decena de puntos de colchón sobre los puestos de descenso, afrontabamos la recta final de temporada.

Uno de los partidos más importantes llegaba bien pronto. Después de la buena suerte que habíamos tenido en los emparejamientos (Betis, Racing, Getafe...) llegaba el Almería en las Semifinales.



Un parcial de 4-1 en la eliminatoria nos colocaba en la final!




Ahora... todos pensabamos ya en ese partido. Así que los más de 15 partidos de liga que restaban hasta este día, situados en zona de nadie, fueron una verdadera tortura.

Aproveché todo este tiempo para ir preparando el equipo de la próxima temporada. Si quería obtener buenos traspasos debería hacerlo ahora. Necesitaba liquidez. Tenía bastante dinero de margen para fichas pero no para incluir en los traspasos.

Revisé de nuevo los jugadores que finalizaban contrato y que podrían aportar algo al equipo. Uno de ellos centró mi atención: Roman Eremenko. El Rubin ya había anunciado que no lo iba a renovar y pese a tener una ficha bastante alta podría ser asumible. La negociación fue rápida y el fichaje se completó.



¿Y ahora? El siguiente paso me lo marcó el propio mercado. Una muy apetitosa oferta por Culio de casi 2 millones y medio de euros era irrechazable. Culio se había ganado la titularidad en los últimos partidos por delante de Mackay-Steven, pero era demasiado dinero además del espacio que liberaría su ficha.

El problema era que el mercado brasileño estaba abierto y perdería al jugador de inmediato. Era un daño colateral necesario. No lo tendría para la copa y para el resto de temporada. Pese a mis temores acepté.

Aproveché la situación y peiné todo el mercado brasileño. Firmé a varios adolescentes de 14-15 años del Santos, Internacional, Sao Paulo... pero sus fichajes no serían realidad hasta cumplir la mayoría de edad. ¿Habré atado a alguna futura estrella?

En el Sao Paulo me tope con otra sorpresa. Ganso tenía unos meses de contrato por delante, una ficha relativamente baja y parece que poco interés en el mercado. Me aproveché de la situación, y tras el traspaso de Marchena y Germán Lux (que abandonarían tambien el equipo de inmediato rumbo a Brasil) y Cristian Lobato al Espanyol, Luisinho a Boca, Emilio Sanchez, Veli Lampi... tenía sitio suficiente en la plantilla y Ganso aceptó una oferta, para mí, demasiado baja para un jugador de su caché.



En mi paso por Brasil firmé a otro par de jugadores (en este caso los buscaba con pasaporte comunitario), a bajo precio y ficha media. También a un brasileño que despertaba poco interés pero que fijó mi atención  por su baja ficha y sus cualidades: Giovani.



Otro jugador que apareció mediante el ofrecimiento de su representante fue Juan Sanchez Miño, el lateral de Boca, que tampoco podía dejar escapar. En una situación muy similar su compatriota Eder Alvarez Balanta, de River, deseando salir del equipo, firmó para final de temporada por algo más de 1'5 millones de euros.



El Barcelona visitó Riazor en la que era una final de copa anticipada. Aproveché para probar el equipo en un ensayo que no iba a servir de nada. Conseguimos tener las ocasiones y unicamente perdimos por 0-1, pero en los siguientes encuentros Scepovic se lesionó por el resto de temporada, Mackay-Steven por más de un mes...



Después de todos estos movimientos, la marcha del equipo en liga fue paupérrima. 6 derrotas, 2 empates y unicamente 3 victorias que nos hicieron mantenernos en la zona media-baja de la tabla.

A mediados de Mayo recibíamos al Celta y con un partidazo de Deulofeu y un 2-0 lograbamos matemáticamente la permanencia. Ahora sí que únicamente quedaba la Copa.



Otra baja de ultima hora tendríamos para ese partido y el resto de temporada: Deulofeu con una rotura de costillas en el derbi.

La temporada liguera finalizaba en 10º puesto, con una derrota en Riazor contra el Real Madrid por 2-3 y el objetivo de la permanencia cumplido.


En el 11 de la temporada se colaba un jugador nuestro entre tanto madridista: El gran Deivid.


Sin duda había sido de los mejores jugadores de la liga. 8 goles en 35 partidos. 9 veces nombrado jugador del partido.

Del resto de la plantilla, este año me sorprendió gratamente el rendimiento del sueco Milosevic. Scepovic en los pocos encuentros que las lesiones le permitieron participar, y la solidez de Juan Dominguez y Alex Bergantiños. Antunes había demostrado ser también una buena incorporación.

Los jóvenes (Oliver, Deulofeu...) y los brasileños (Lulinha y Marcelo) todavía tenían mucho que mejorar. Dongou había rendido bien y aportado goles en sus pocas apariciones y Chrisantus poco acierto hacia portería. Abu estaba más fuera que dentro del equipo a espera de ofertas. Insua se asentaba poco a poco y Mackay-Steven no era el jugador diferente que esperaba. Su aportación e influencia en el campo debería ser mayor.


viernes, 17 de enero de 2014

(Cap. 8) Especial Copa: Solo puede quedar uno!!

Habíamos ganado en Riazor al Getafe por 3-2 en el partido de ida de la Copa. En liga estabamos recuperandonos y parecía que nuestro fútbol mejoraba...

No quería arriesgar y saqué al que consideraba mejor equipo:
Adán estaba rindiendo bien en portería.
Laure y Antunes nuestros laterales más fiables.
Deivid e Insua indiscutibles atrás. Los que más partidos habían jugado este año juntos, Deivid nuestro mejor defensa e Insua rindiendo con él por delante de Marchena.
Alex y Juan Dominguez para llevar al equipo.
Deulofeu, Oliver y Mackay-Steven en zona de ataque.
Nuestro nuevo brasileño Marcelo a cazar goles.

Todo empezó torcido... en el minuto 1 Lafita adelantaba al Getafe. Era demasiado pronto.

Sin tiempo para pensar en ello.. un viejo conocido del ilustre manager Sr. Saavedra y que había fichado este año el Getafe, Max Meyer, nos hizo el segundo gol. Solo llevabamos 7 minutos de partido y 2-0 en contra.

¿Que podía ir peor? Pues siempre puede ir a peor. Lafita hizo el 3º en el minuto 22....

Y el 4º gol del Getafe (tambien Lafita) en el minuto 30...

ESTABAMOS 4-0 A LA MEDIA HORA DE PARTIDO!!

Sin tocar practicamente el balón ni tener ocasiones, Deulofeu marcó en el 33 y puso el 4-1. ¿Pero... había posibilidades reales de remontar esta eliminatoria?

Laure decidió aclararmelo y se ganó la expulsión antes del descanso... ¿Que podemos hacer?

Si algo tenía claro es que tenía que evitar que nos pintasen la cara. Saqué del campo a Oliver y metí a Marchena, moviendo a Deivid al lateral. Estabamos con 10, llegaba el descanso y teníamos que remontar...

Para la segunda parte coloqué defensa de 3. Deulofeu y Antunes por bandas. Toda para ellos y hacer del partido un correcalles.

Entonces llegaron los golpes. Ocasiones por ambas partes, asedio con 10 jugadores al Getafe, y contragolpes muy peligrosos de los madrileños que milagrosamente no culminaban.

En el minuto 68 Marcelo anotó una volea desde fuera del área que levantó la moral del equipo. Estabamos con 10, encerrando al Getafe y a un gol del 4-3 que nos diera el pase!

En la Copa todo es posible... y este partido no lo iba a ser menos. Minuto 89 corner a favor, despeje del Getafe y rechace que empala Mackay-Steven a gol...

Ahora... TODOS COLGADOS DEL LARGUERO!!!

El árbitro pita el final del partido!!! Vaya partidazo!!! Que emoción!! Me encanta la Copa!!!





(Cap. 7) Jugando entre los grandes.

Ya ha comenzado la temporada 14/15. La del regreso a la Liga BBVA. Donde nos corresponde estar y donde debemos seguir para mantener en marcha este proyecto. La buena noticia venía de parte de la afición. Rondando los 25.000 socios nuevamente.



Sin ningún problema en la pretemporada, con buen ritmo y buenas sensaciones llegamos al inicio liguero. Nuestros delanteros (Scepovic, Chrisantus y Dongou) han demostrado campacidad anotadora en estos partidos, el todavía quinceañero Iñigo ha tenido sus minutos al disponer unicamente de 3 centrales de la primera plantilla y Cristian Lobato ha rendido de forma espectacular retrasando su posición al lateral izquierdo.

En Riazor y contra el Valencia nos presentamos con un equipo donde no quería tocar más que lo necesario. Mi idea era la de poco a poco ir dando entrada a los nuevos.

Lux por el momento en la titularidad por delante de Adán. Deivid e Insua de centrales (Marchena no estaba a punto para el partido), Culio en el once con Mackay-Steven esperando su turno y arriba Scepovic. Por supuesto el extremo derecho ante la salida de Arizmendi tenía dueño: Deulofeu.

Rudy, también tocado, dejaba su lugar a Oliver Torres.

Partido de ida y vuelta. Ocasiones para ambos equipos. Partidazo de Deulofeu con 2 goles y 1 asistencia al igual que Scepovic. Mackay-Steven entró en el descanso por Culio pero se lesionó en el minuto 81, lo que hizo replegar lineas y dar entrada en debut oficial con el equipo a Iñigo.

Resultado final 4-3 y Riazor divirtiendose!





Pese a contar con Iñigo, no podía depender de un chaval de 15 años, y este necesitaba jugar partidos para su formación. Por ello aproveché para firmar a un par de jugadores que llegarían libres. En el mes de Enero el defensa sueco Alexander Milosevic de 22 años del ALK y Macky Bagnack (19 años), ex de la cantera del Barcelona y que vendría a ayudar a nuestro filial de forma inmediata.




Durante las siguientes semanas vivimos una montaña rusa de emociones. Empezamos los primeros 7 partidos con 4 victorias, 2 empates y 1 derrota, que nos dejaba en puestos altos (más aun viendo el resto de resultados). Pero entonces llegaron las lesiones y sanciones...

Y el equipo empezó a arrastrar ese lastre. Scepovic se perdió multiples jornadas y tampoco Dongou o Chrisantus mostraron gran nivel. En defensa Alex Bergantiños demostró ser fundamental y sus ausencias no eran bien cubiertas por Abu o Edu Bedia. Incluso Culio disputó varios encuentros en el pivote rindiendo mejor que Abu. Edu Bedia lo hacía mejor pero no lo suficiente.

Lobato bajó su nivel de los primeros partidos, que era sobresaliente, y empezó a cometer fallos que costaban puntos al equipo.

Salvo la victoria ante el Betis en Copa, por la mínima y un juego paupérrimo, para compensar la racha positiva del inicio, en liga encadenamos 7 partidos sin ganar, con 5 empates y 2 derrotas.

Pero entonces llegó enero... se abrió el mercado y con él un incorporé mi tan deseado lateral izquierdo de calidad Antunes, el ex del Malaga ahora sin equipo. Entró Adán por Lux en el once. Se incorporaron los 3 brasileños con los que había firmado precontrato para cuando terminaran su vinculación en Brasil y por supuesto el nuevo central sueco Milosevic. Por si esto era poco... llegaba el Real Madrid a Riazor.

Era el momento de subir el nivel y aprovechar la oportunidad: evidentemente estaba equivocado. Jugamos un buen partido, debutaron Marcelo (en punta) y Lulinha (en la media punta). De los 3 brasileños solamente estos 2 se quedarían en el primer equipo. Eso sí, perdimos 1-3, pero el buen juego sirvió para resolver esa misma semana la eliminatoria contra el Racing de Santander (2ªB) y vencer al Valencia el fin de semana siguiente.

Contra el Getafe en Copa ganamos 3-2 en Riazor y manteniamos opciones de pasar.

Finalizaba el mes de Enero y con él el periodo de fichajes. El equipo estaba 9º. Una tabla muy apretada, a tan solo 5 puntos del descenso. .


El inicio liguero de Cristian Lobato, las buenas actuaciones de Scepovic arriba y Deivid en defensa, y la consistencia de Bergantiños o Juan Dominguez, compensaban la irregularidad de Deulofeu o Mackay-Steven (este último rindiendo por debajo de lo esperado). Oliver Torres tampoco estaba marcando esa diferencia en determinados momentos que se espera de él. Veremos si los brasileños nos ponen las pilas a todos y logramos mantener el nivel que hemos demostrado en varias ocasiones.

martes, 7 de enero de 2014

(Cap. 6) Retorno a la élite

La temporada acababa de finalizar. Los jugadores iniciaban sus vacaciones y el ascenso se había conseguido.

Teníamos firmados varios jugadores para reforzar la plantilla y otros dejaban el equipo. Ahora había que planificar en profundidad la composición de la plantilla, pero nada más ponerme a ello recibí una noticia del presidente:

Los fichajes quedaban paralizados hasta nueva orden y mi puesto en el equipo pendiente de acontecimientos. Un grupo de inversores locales encabezados por José Carlos Aráez negociaba la compra del club.



Durante una larga semana solo podía hacer cábalas y confeccionar una plantilla plagada de incógnitas. ¿Vendría gente con dinero? ¿Permanecería como manager en el club?

Finalmente todo se resolvió.


El nuevo presidente J.C. Aláez me mantendría al frente del equipo. Además de intentar sanear sus cuentas, mejorar las instalaciones de entrenamiento y subir el presupuesto de fichajes (que estaba en unos 3M despues de lograr el ascenso) a aproximadamente 10 (y su correspondiente mejora en el presupuesto para fichas).

Parecía una inyección de aire nuevo al club!! ¿Me dejarían trabajar como hasta ahora?

En cuanto se completó me lancé con todas las ideas que tenía en cabeza: aprovechar los jugadores que terminaban contrato y gastar el presupuesto de fichajes en aquellos equipos que habían descendido.

Óliver Torres seguía en la agenda. Pertenecía a la plantilla del Atlético de Madrid B y ya había aceptado este club una oferta del Celta de Vigo entorno al millón de euros (varios canteranos azulgranas ya habían fichado por el Celta de Vigo). Hice la mía a tiempo y Óliver aceptó. No solo había levantado el fichaje al eterno rival, sino que me hacía con uno de los jugadores más prometedores.



Tenía que seguir jugando la baza de los jugadores que están en los filiales y además en categorías muy inferiores. El Barsa B había descendido, así como el Castilla.

En el Castilla ya no estaban Morata y Jesé (ya con el primer equipo) y su club pedía mucho dinero (para mí) por ellos. Casemiro se fue al Botafogo por 2M. delante de mis narices.

En el Barsa, ví como Sergi Roberto marchaba al Málaga por 1M pese a estar toda la temporada con la primera plantilla, así que... ¿porqué no iban a aceptar ofertas por jugadores del filial?
Sin dudar probé con Deulofeu (casi sin minutos en el Everton la pasada temporada y ahora en el filial nuevamente)... y por menos de 2M aceptaron la oferta!! Seguí con Adrián Ortolá que también tenia una oferta testimonial aceptada del Sporting de Gijón y afortunadamente la igualé y aceptó la mía!




En mi aventura catalana firmé un jugador más a precio irrisorio: Dongou. También otro con el cartel de transferible y con varias ofertas de segunda y un par de primera a precios muy modestos: Edu Bedia.




Había consumido más de la mitad de mi presupuesto, pero tenía más ofertas por mis jugadores. Arizmendi me había pedido demasiado dinero para renovar, ya que acababa contrato este año y el Sevilla me llegó a ofrecer 2M por él, así que decidí traspasarlo. Me libraba así de una de las fichas más altas de la plantilla.

No fue el único: Pantelic (con casi 36 años) y Fabricio aportaron también un buen dinero que me hacía recuperar una buena parte de lo invertido en fichajes.

Cerca de 4M trajeron a Gary Mackay-Steven. Jugador muy recomendado por Mr. Mckie, con solo 23 años, pleno de talento y técnica y buenas condiciones físicas. Un excelente extremo para nuestro juego.



Intenté reforzar la delantera pero jugadores como Agirretxe eran imposibles. Cualquier fichaje de un jugador de Primera División haría terminar con mi presupuesto. Si quería traer a más de uno debía probar en segunda.

Tenía practicamente fichado a Larrivey (del descendido Rayo Vallecano) pero mientras repasaba mi selección de jugadores en los que estaba intresado recordé a Chrisantus, de Las Palmas, aún en segunda. Cancelé la operación con el Rayo y me centré en el Nigeriano. La venta fue sencilla y económica y en el mismo vuelo me vine acompañado de Antonio Adán (solo tenía 2 años firmados con Las Palmas) y del defensa Deivid (otro jugador que siempre me había gustado).




Repasando la plantilla, la defensa era la parte más débil del equipo. Ya no tenía dinero para fichajes, y pese a las ofertas por Marchena, Lux, Luisinho o Culio, no pretendía deshacerme de más jugadores este año.

Llegó la nueva hornada de juveniles y uno de ellos destacaba sobre manera. Íñigo, un joven central de 15 años, todavía muy verde pero... ¿sería este el jugador que asegurase el futuro del club a largo plazo? Teniendo solamente 3 centrales podría ser su oportunidad de criarse en el juvenil y foguearse en el primer equipo.


Como no tenía presupuesto para más fichajes, pero sí espacio suficiente para fichas, me puse a buscar jugadores que terminaran contrato en ligas extranjeras. En Brasil encontré muchos interesantes. El más buscado me lo "levantó" de nuevo el Botafogo, pero firmé a 3 más o menos desconocidos brasileños que se incorporarían en el mercado invernal: Lulinha (Ceará), Cidinho (Botafogo) y Marcelo (Atl. Paranaense). Todos ellos a coste cero. ¿Recuperarían el espíritu del Super Depor?




No todos se podrían quedar por el límite de extranjeros, pero era un buen momento para asegurarme su contratación.

Así las cosas la plantilla era la siguiente:

- Lux y Adán en la portería (Ortolá seguramente irá a reforzar al Fabril en busca de ese ascenso de Tercera división a 2ªB)
- Laure y Lampi de laterales derechos.
- Luisinho y Cristian Lobato por la izquierda.
- Deivid, Marchena e Insua de centrales (con el apoyo del juvenil Íñigo)
-Wilk, Bergantiños, Abu como "stoppers".
- Juan Dominguez, Emilio Sanchez, Edu Bedia y Oliver Torres en la creación
- Mackay-Steven, Deulofeu, Culio y Rudy en bandas
- Scepovic, Dongou y Chrisantus arriba. (Luís Fernadez posiblemente ayudará al filial).

lunes, 6 de enero de 2014

(Cap.5) El final del camino y los reyes que llegan tarde.

Había muchas cosas en las que pensar. Se estaba torciendo nuestro camino al ascenso por la vía rápida. No deberíamos tener problemas para jugar el playoff, pero en mi cabeza tenía demasiadas preocupaciones.

El futuro del club, aún logrando el ascenso, pasaba por tener varias contrataciones a coste cero. Jugadores que terminasen contrato y pudieran aportar. La prioridad era el futuro y la posibilidad de crecer junto a ellos y, llegado el momento, poder hacer algo de caja.

También repasé los convenios del club con otras entidades. Buscar una asociación con algún equipo potente europeo para obtener cesiones a bajo coste era una buena idea. Augusto tomó la iniciativa, pero no encontró nada apetecible. Eso sí, debía reducir los gastos que teníamos por nuestros afiliados. Incluso alguno de ellos había estado involucrado de forma negativa en el anterior amago electoral y pese al cariño del presidente por ese club y el mío en particular, nos debíamos librar de esos lastres.


Algo de dinero ahorraríamos con eso. En cuanto a la plantilla, me podía librar de los altos sueldos de algunos jugadores y hacer espacio para alguna incorporación. Ayoze, el capitán Manuel Pablo, Nuñez y Kaká dejarían el equipo y así les fue comunicado.

Aún con la duda de saber donde jugaríamos el año próximo, debía moverme con el margen de estas fichas que dejaría libres. 3 jugadores aceptaron nuestras ofertas, que eran más bajas que los sueldos liberados:

Mohammed Abu. Joven mediocentro del Man. City y sin casi participación en el equipo.


Scepovic, delantero del Sporting, con margen de progresión y que no estaba  teniendo minutos.


Veli Lampi, carrilero finlandes del Arsenal de Kiev, que vendría a reforzar el puesto de Manuel Pablo y como recambio a Laure.


A la espera de un posible ascenso, esto es todo lo que podía hacer por el momento.

En la parte deportiva, el año había comenzado con 7 puntos de 21 en los últimos 7 encuentros. El juego no era el de antes y los árbitros no ayudaban. El equipo debía ser más contundente. Decidí quitar la figura de la media punta (desde banda izquierda con Culio y desde el mediocentro con Juan Dominguez, ya podían hacer esta función perfectamente) y coloqué 2 delanteros.

Pantelic había marcado en su debut pero el resto de partidos no se había mostrado afortunado. Luís Fernandez aportaba intensidad pero muy poco gol, así que situé a Arizmendi con Borja Bastón arriba y moví a Rudy a la banda.

Empezaron nuevamente las victorias. Fueron cayendo rivales: Barcelona B,  Mirandes, Zaragoza (pese a los árbitros...), Tenerife, Castilla, Recreativo, Lugo...

Borja Bastón cayó lesionado. Llegó el momento de Pantelic y volví al sistema habitual (me había demostrado rendir menos cuando jugaba acompañado en la punta) y no me defraudó. A gol por partido del Serbio.

Solo un empate fuera de casa con el Alavés y una derrota por 1-2 en Mallorca (que se destacaba ya como lider).

Lendoiro me trajo el primero de los regalos: Mi contrato finalizaba a final de temporada y una renovación hasta 2016 era su propuesta junto con un sueldo el doble del actual. Obviamente mi plan era a largo plazo así que no dudé.


El segundo de los regalos lo puso mi futuro fichaje Scepovic. Con un gol suyo en sus escasos minutos en Gijón, derrotaba al Zaragoza, me colocaba en segunda posición automáticamente y me daba la posibilidad de conseguir el ascenso a una jornada del final si vencía al Jaen.


Borja Bastón ya estaba recuperado la pasada jornada, pero Pantelic estaba rindiendo y le dí mi confianza. El equipo andaluz se adelantó en Riazor, pero Pantelic me tenía preparado mi tercer regalo... en forma de 4 goles!!


Victoria y ascenso logrado a una jornada del final!!!!! 








Lo habíamos conseguido...  ¿que nos depararía el futuro?